¿Se puede derivar el conocimiento científico de los hechos?(2): el razonamiento inductivo

En un post anterior, explicaba cuáles son los rasgos principales del razonamiento deductivo y por qué no se pueden deducir enunciados generales desde hechos particulares: para esto hace falta el razonamiento inductivo. Sin embargo, como se intentará mostrar a continuación, también el razonamiento inductivo es difícilmente justificable y, a pesar de todo, le concedemos crédito en ciencia. Veamos a qué me refiero.

Un razonamiento inductivo es un tipo de razonamiento del tipo del ejemplo de la dilatación de los metales del post anterior. Se llama “inductivo” para distinguirlo del razonamiento lógico, deductivo. Uno de sus rasgos esenciales es que cuando pasamos de enunciados sobre algunos hechos particulares a enunciados sobre todos los hechos, éste dice más de lo que está contenido en las premisas. Por ejemplo, las leyes científicas generales van más allá de la evidencia observable que subyace a ellas y por eso no es posible deducirlas lógicamente de la misma.

Así, dado que este razonamiento va más allá de lo observable, ¿cómo justificar que una inferencia inductiva es válida? ¿Cómo justificar que podemos pasar de hechos observables a leyes generales si no es posible una inferencia lógica? Para esto hacen falta tres condiciones:
(1) El número de enunciados observacionales que sirvan como base de la generalización ha de ser grande.
 
Ésta es una condición necesaria. En el caso de los metales, está claro que no podríamos concluir que todos los metales se dilatan al calentarse sobre la base de un número muy reducido de casos.
 
(2) Las observaciones deben repetirse en una amplia variedad de condiciones.
 
Podría ocurrir que calentáramos muchas veces el mismo metal para obtener los mismos resultados. Por eso esta condición también es necesaria. 
 
(3) Ningún resultado observacional que se acepte puede entrar en contradicción con una ley universal derivada.
 
Esta condición es, por supuesto, esencial.
Estas tres condiciones se resumen en el enunciado del principio de inducción: si en una amplia variedad de condiciones se observa una gran cantidad de A y si todos los A observados tienen, sin excepción, la propiedad B, entonces todos los A tienen la propiedad B.

¿Qué problemas plantea esta caracterización de la inducción?
  • En primer lugar, con respecto a (1), ¿cuál sería un número lo suficientemente grande de enunciados observacionales? Además, hay veces en las que no tiene sentido exigir un gran número de casos a la hora de hacer una generalización. Por ejemplo, nadie exigiría que se volviera a lanzar una bomba atómica para asegurarnos de su poder destructor. Por eso (1) es problemática al ser “un número lo suficientemente grande” algo vago
  • En cuanto a (2), ¿qué es una variación en las circunstancias? ¿cuándo es ésta significativa?¿cómo eliminar las variaciones superfluas? Podríamos decir que, sobre la base de nuestro conocimiento previo, juzgamos qué circunstancias son relevantes. El problema que lleva consigo esta afirmación es el de cómo justificar ese conocimiento previo que ponemos en marcha en cada nuevo razonamiento inductivo, pues cada razonamiento de este tipo involucra un conocimiento previo que requiere, a su vez, un razonamiento inductivo anterior que lo justifique y éste, a su vez acude a un conocimiento previo... Con lo que tenemos un problema de circularidad.
  • Por último, la condición (3) tampoco está exenta de problemas, pues casi siempre hay excepciones en los conocimientos científicos.
Como se ve, la justificación, el dar razones del razonamiento inductivo es algo problemático. Los problemas que plantea no acaban aquí. Falta, como mínimo, hablar del llamado “problema de la inducción”, pero esto queda ya para otro post.

Fuente: Chalmers, A. F., ¿Qué es esa cosa llamada ciencia?, Siglo XXI, Madrid, 2004.

No hay comentarios:

Publicar un comentario