Como Platón, Aristóteles hace una clasificación de las "technés". Para el estagirita*1, la techné es una producción consciente, basada en el conocimiento. Su rasgo principal es que la capacidad se subraya frente al producto, esto es, se subraya el factor intelectual. Así, las technés pueden ser la artesanía, es decir, el arte que realiza lo que la naturaleza no puede acabar, o las artes imitativas, que es el arte que imita lo que hace la naturaleza (pintura, escultura, poesía).
Además de la diferente clasificación de technés con respecto a Platón, Aristóteles también concibe de forma distinta la mímesis, encontrando el equilibrio entre la concepción pitagórica (libre expresión) y la concepción platónica (representación de la realidad). Frente a dichas concepciones, el estagirita sostiene que el arte no tiene por qué ser una copia mecánica, sino que el artista puede embellecer o afear la realidad a la que imita: La imitación es un instrumento de conocimiento a la vez que juega un papel hedonista.
Además, el artista no sólo puede embellecer o afear la realidad, sino que la obra de arte, el arte, surge al sintetizar la experiencia particular para hacer algo universal. El artista materializa una idea que estaba en su mente (alma).
Otra de las novedades que introduce Aristóteles con repecto a Platón es la catarsis, la purificación, la liberación. ¿Qué es esto? Éste término tiene su origen en rituales como los órficos, en los que se llegaba a un estado de éxtasis colectivo. Sin embargo, en el Filósofo, este término se refiere a la tragedia, que tiene un efecto y un fin catártico, que libera al espectador de un exceso emotivo y le hace alcanzar una paz interior. La catarsis es un concepto central en la estética aristotélica que es, sobre todo, una estética de la creación y de la interpretación.
Frente a Platón, que unificaba Belleza, Verdad y Bondad, para el estagirita el arte (sobretodo la poesía) es autónomo con respecto a las leyes morales, la verdad y la virtud: El arte no tiene por qué mostrar la moral. El sentido del poema es autónomo con respecto a la moral, y no ha de describir el estado de cosas realmente existente. Cada arte está sometido a sus propias leyes, y no sólo eso, sino que lo bello es un fin en sí mismo, además de que la finalidad del arte es la felicidad o eudaimonía.
La belleza consiste en orden y proporción como equilibrio, como moderación. Sólo lo perceptible puede ser bello, y la unidad de lo bello está en función de su captación. La belleza es una propiedad objetiva de las cosas en la que intervienen la forma de las cosas y el placer del espectador. Así, Aristóteles articula objetividad y subjetividad al decir que la belleza reside en la forma del objeto(proporción) y en el placer del espectador (experiencia estética). El pensamiento de Aristóteles se convertirá en dogma del racionalismo estético, y su influencia llega hasta el siglo XX (experiencia estética, catarsis, mímesis).
*1 Aristóteles nació en Estagira, por eso se le llama así (y, ya en la Edad Media, se le llama el Filósofo)
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